Skip links

¿Las personas cambian?

Cómo la psicología ayuda al cambio personal

¿Te suenan las siguientes frases? “La gente no cambia”, “A esta edad ya no va a cambiar”, “Si es así, lo va a seguir siendo”, “Se pueden matizar cosas pero no se cambia realmente”, “Yo soy así y ya no voy a cambiar”. Éstas y otras muchas son formas de limitar la posibilidad de cambio en las personas.

Aquello que vemos en los demás, es también la forma en cómo vemos el mundo, hablar desde esa limitación da muy poco espacio a la mejora, al cambio, a ampliar la mirada y autoconocerse, a que las cosas sean de otro modo si uno realmente quiere y decide ponerse a ello. En este post de psicología y coaching para el crecimiento personal profundizaré sobre los factores principales que te ayudarán a realizar el cambio que necesitas.

Tras toda la formación en psicología y coaching  (mi pilar fue la escuela de coaching teleológico), una de las cosas que aprendí y más me calaron a la hora de realizar los procesos con mis pacientes es ver el “Buda de Oro” en el otro. Es decir, ver en el otro todo su potencial, creer en él o ella, y por tanto, ver su posibilidad de cambio. 

Pero.. ¿Una persona puede cambiar?

Para que se generen cambios reales y duraderos en el tiempo se deben de dar 4 factores principalmente que se dan en el siguiente orden y que resumo a continuación:

1- Identificar que hay algo que puedo cambiar

Identificar que hay algo que puedo cambiar, o más bien, necesita ser cambiado para mejorar o para desarrollarnos en el día a día de un modo más funcional y saludable: ya sea para la búsqueda de placer, para evitar sufrimiento o bien para ahorrar energía. Éstos son 3 motores fundamentales que nos llevan a querer realizar cambios. Ya sea porque algo nos genera malestar o se quiere mejorar en algo para aumentar la sensación de placer y/o satisfacción personal o bien ahorrar recursos ( ya sea energía, tiempo, esfuerzo, etc).

Identificar que algo necesita ser cambiado tiene que partir de uno mismo, cuando alguien externo nos dice que “tenemos que cambiar”, si uno mismo no ve la importancia de ese cambio, no se dará. Las personas nos pueden hacer ver cosas, haciéndonos de espejo, a través de darnos feedback u opinión, pero si uno mismo no ve la importancia de hacerlo y no identifica lo que puede cambiar y necesita ser cambiado, no lo hará. 

Identificar que algo necesita ser cambiado

En ocasiones, puede ocurrir que no sabemos exactamente el “qué” cambiar, pero identificamos que hay algo que podría ser cambiado para obtener mayor placer, menos sufrimiento o ahorrar más energía.  Es en esas situaciones, cuando solemos (o es interesante) pedir ayuda externa para que nos faciliten ese proceso. Sobretodo, cuando vemos que por uno mismo/a es más complejo de lograrlo.

no sabemos exactamente el “qué” cambiar,

2- Querer cambiar

No basta con saber el qué, sino querer. Sería tener voluntad, el deseo o la intención de hacerlo, el ponerle consciencia. Una vez hemos visto la importancia de cambiar, viene el querer realizar el cambio.

Suele deberse a la motivación o motivaciones que tiene uno mismo para realizar el cambio. Siendo consciente del coste/beneficio de hacerlo. Sabiendo aquello que gano y pierdo de realizar el cambio. Eso es lo que nos impulsa a querer cambiar.

  • Uno de los aspectos a trabajar en ese motivo hacia el cambio, es el paradigma con el que veo el mundo, es decir, mis valores y aquello que es importante para mí. Ya que tomar conciencia de lo que para uno es importante, dará fuerza y motivos para cambiar. 

 

  • Aquí también va el análisis de coste/beneficio de realizar el cambio. A veces podemos llegar a creer que el coste que tiene (lo que pierdo o lo que invierto en tiempo, energía, esfuerzo…) es mayor al beneficio que vamos a obtener de haber cambiado, y eso nos paraliza. Y nos invita a quedarnos en nuestra zona de confort. Aquí es cuando es vital conectar con nuestro PARA QUÉ. Para qué realizar el cambio y conectar con aquello que realmente nos da sentido. Sabiendo que para cada persona, ese para qué es distinto y nos motivan cosas diferentes de una misma acción o persecución de objetivo/s. 

 

  • En ocasiones sentimos que identificamos aquello que puede ser cambiado, queremos cambiarlo, y nos quedamos ahí… porque por más que nos motive realizar el cambio, existen creencias o miedos que nos frenan y nos paralizan. Y ese es el siguiente paso.
psicologia-barcelona-anna-girbau

3- Poder cambiar

En el poder cambiar está el tener la capacidad y las habilidades para hacerlo. En ocasiones, para realizar un cambio será necesario adquirir nuevas capacidades, entrenarnos en ciertas habilidades o ganar herramientas para afrontar y gestionar el cambio.

En esta fase, el autoconocimiento nos permitirá conocer cuáles son nuestras fortalezas, nuestras áreas de mejora que nos permitirán realizar el cambio deseado o aquello que necesita ser cambiado para tener un desarrollo más funcional en nuestra vida. Y qué necesitamos para poder realizar el cambio.

A veces, es dejar cosas atrás y adquirir nuevas formas de hacer. Y aquí no solamente vale con querer, se necesita trabajar en la autoconsciencia, aquellas creencias que nos impiden sentirnos capaces de avanzar en nuestro proceso de cambio, en el aprendizaje de gestionar nuestras emociones ante las diferentes situaciones difíciles a lo largo del cambio. Poder cambiar requiere de un entrenamiento y de tener las habilidades para hacerlo.

Hay obstáculos en esta parte del camino que si sentimos que solos no podemos hacerlo, una ayudita externa nos puede venir muy bien. En esta fase, llega un momento donde algunos clientes me preguntan, ¿cómo lo hago?  El cómo, aparece cuando el querer cambiar está resuelto. Significa que uno mismo tiene la consciencia, solo que falta trabajar en el autoconocimiento. Y para ello se requiere capacitación y entrenamiento 😉

  • Algo a valorar y tener en cuenta en este punto es cuán de alcanzable es aquello que me propongo cambiar. Es decir, ¿qué objetivo nos estamos planteando? Todo es entrenable y lo podemos mejorar, teniendo en cuenta nuestra capacidad de mejora en función de nuestras propias habilidades y nuestros talentos. Pero sí hemos de realizar una evaluación de la realidad de nuestros objetivos. 

 

  • Si bien es cierto que plantearse objetivos soñadores es clave para sentir la motivación suficiente como para ponerse en el camino de lograrlos. Muchas veces el peligro de plantearse esos objetivos soñadores es no manejar bien la frustración de no lograrlo o de quedarte a la mitad del camino. Esto es algo que me encuentro de forma muy recurrente en consulta. Por ello, ese objetivo alcanzable no significa que no sea retador y que te saque de tu zona de confort, que te implique un gran esfuerzo y mejora. Así que algo interesante en este punto, sería el tener en cuenta ese objetivo soñador como un faro, como ese brújula que guía a lo largo del camino. 

 

  • Por último, cuando se genera la frustración o la sensación de incapacidad del cambio, es cuando nos enfocamos en gestionar esas emociones y sensaciones, para permitir su desarrollo y afrontamiento de la situación. Y por otro lado algo que planteo es: ¿Has hecho todo lo que estaba en tu mano para lograrlo? ¿Qué has hecho hasta ahora para conseguirlo? ¿Qué alternativas tienes? Y aquí es cuando pasamos al siguiente punto. 
Objetivos

4- Hacer por cambiar

Es comprometernos con el cambio. Es el cómo lo haremos. El camino que vamos a seguir, los pasos a realizar para cambiar. Si tú no das el primer paso cuando sabes el qué, quieres y tienes las herramientas y la capacidad para poder cambiar, nadie lo hará por ti. Y si no lo haces es que en alguno de los 3 puntos anteriores algo todavía no está resuelto.

A veces se trata de un choque de valores, de no estar alineados con lo que realmente queremos, una falta de autoconocimiento, creencias que nos limitan, miedos que nos paralizan…. Y es aquí cuando a veces es necesario buscar ayuda en función de aquello que sientas que te está limitando; ¿Es tu preparación, formación, capacitación? ¿Es por no sentirte capaz, tener miedo a perder, creer que no eres suficiente…? En ocasiones vivimos bajo un paradigma que nos limita y nos impide avanzar. Y realizar ese cambio interno nos permite sacar nuestro potencial y ponernos manos a la obra para hacerlo. Hacer aquello que está en tu mano por conseguirlo y comprometerte con tu propio cambio.

Feliz camino hacia el cambio.

Deseo que te inspire en tu propio proceso de cambio, y comprender desde la empatía el proceso de cambio de los demás. 

Si te ha servido o si quieres comentar tu experiencia ponte en contacto conmigo o reserva una cita aquí

anna-contacto